<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159</id><updated>2011-04-21T19:15:07.102-07:00</updated><category term='Cosas de la Vida'/><category term='Cosas del Querer'/><category term='El Almacén de los niños'/><title type='text'>Los mil y un días</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-6845598048758425857</id><published>2009-01-12T21:54:00.000-08:00</published><updated>2009-01-12T22:08:02.395-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas de la Vida'/><title type='text'>Auster, un hombre en la oscuridad</title><content type='html'>Obsesionado con la temática de la guerra, Auster al igual que su casi nieto desaparecido, escribe, ya no con la visible huella del escritor que hubiera estado leyendo en ese momento –como un escritor principiante- sino con la visible huella de los rastros que van quedando en una psique atormentada por la guerra y su sentido en el mundo, en la vida cotidiana de las personas. Irack y el despropósito de Bush. La Segunda Guerra Mundial y los nazis. Su propia guerra inventada por: escapar a la locura, al aburrimiento, a la tortura mental, a la pena, porque las penas matan, nos dice su personaje, August Brill. Da igual, es lo mismo. La suya –inventada- es igual de potente, de siniestra y sobre todo de absurda como las otras guerras que, nos dice Auster, fueron también inventadas-creadas por mentes enloquecidas, aburridas, atormentadas. Debían buscar un tormento mayor para olvidar el propio. Por eso existe la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los personajes de las guerras se suben a un escenario clásico de la tragedia griega: “Le sort est joué”. Lo único que nos falta en la novela de Auster es el coro que advierte que nada podemos hacer para evitar que suceda lo inevitable. Aunque en las líneas de la novela, se puede advertir este mensaje de inevitabilidad del curso de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo irónico se encuentra en que ni la mente más brillante, el escritor August Brill (¿o será el mismo Paul Auster?) es capaz de ganarle con su fantasía a la cruda realidad de las mentes retorcidas de la guerra real. Los pasajes más siniestros no son los inventados por Brill, son los recuerdos que tiene de estas otras guerras. Las de ha de veras. La realidad supera con creces a la fantasía y deja una generación completa quebrada. Bloqueada. A oscuras. Y el mundo sigue girando. Y a nadie le importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el hombre lo resuelve en la oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Auster no es un escritor fácil. No es literatura de best seller (gracias a Dios dirá él), sin embargo, -por algún extraño motivo- Auster es un escritor muy leído. Es un escritor negro, que siempre mete dolor, pérdida, duelo en sus historias. Le agrega una pizca de locura, de viaje, de Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Auster nos habla del otro Estados Unidos. Del que no sale en televisión. Del descontento con Bush, de ese que no es obsesivo-compulsivo-consumista. Del que no vive en los malls. Del que no se viste con jeans pitillos y remeras con flecos. De los que están entre la pampa y la vía. De hombres solos con mujeres muertas. De la fuerza vital que ellas se han llevado. De los hombres postrados que han dejado con su ausencia. Y de otras mujeres que han venido a convidarles un poco de su esencia dadora de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso en esta novela –en las otras de Auster es mucho más evidente- en que la pérdida y la muerte son los duelos que cada uno de los tres personajes vive, el hombre, August Brill, que se inventa historias para poder dormir, encuentra un motivo por el que poner en marcha nuevamente su organismo atolondrado en la figura de su nieta abatida. Salvarla a ella se convierte en su leitmotiv.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer a Auster es siempre un placer delicado para el paladar. Aguanta y más bien requiere –diría yo- más de una lectura. Abre puertas. Con Auster la historia –o las historias en este caso- dejan de ser lo importante en pos del sentido enorme de la anécdota. Por eso recurre a muchas de ellas, donde la siguiente absorbe la atención angustiante que teníamos en la anterior. Por un momento, largo incluso, pensamos que se trata aquí, a lo Borges, de la historia dentro de la historia donde la una se sale para entrar en la otra… como en ese cuento de Borges en que sentado en su sillón leyendo una historia de misterio el lector se convierte en la siguiente víctima. Pero no. En realidad, con Auster, se trata de otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Auster, como en la vida, no hay buenos ni malos; hay locos que inventan guerras porque, nos deja adivinar Auster, esas mentes están viviendo un infierno dentro de sí, y para deshacerse de él, la única manera es desviar la atención hacia otro infierno aún peor: una pelea, una batalla, una guerra. Cuanto más atormentada está la mente, peor es lo que necesita inventarse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-6845598048758425857?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/6845598048758425857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=6845598048758425857' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/6845598048758425857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/6845598048758425857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2009/01/auster-un-hombre-en-la-oscuridad.html' title='Auster, un hombre en la oscuridad'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-8942352729136828783</id><published>2008-12-15T14:22:00.000-08:00</published><updated>2008-12-15T14:25:50.383-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas del Querer'/><title type='text'>AMOR</title><content type='html'>Amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es el amor después de todo? Una oscura pasión animal, un deseo irreprimible de dominar a otro, o es odio y es anhelo al mismo tiempo? Podemos vivir sin amor? O peor aún, porqué amamos o dejamos de amar a alguien? Sabemos realmente cuando dejamos de amar? Puede acaso el amor ser un músculo que se ejercita y así volver a amar o dejar de hacerlo? Y qué hacemos cuando no sabemos –a ciencia cierta- si amamos o no? Acaso existe gente predispuesta a amar más? A amar mejor? Acaso existe otra que no sabe amar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una araucaria frente a mi ventana me dice y no me dice nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podría uno acaso querer así, de sopetón y sin matices? Sin dudas, sin sueños, sin esperanzas? Lo peor, me dijo una amiga, es cuando uno deja de amar, eso mata al alma. Es peor aún que el abandono. El amor es como las plantas, si no se riegan, se podan, se orean, se marchitan, se mueren. A veces pueden vivir luego de un tiempo de olvido, si uno vuelve a cuidarlas otra vez, a veces no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los padres de mis amigos se han separado. Ahora, de viejos. Con nietos y todo. Será que nadie, al fin y al cabo, está libre de la ruptura? Será que no se amaban? O se dejaron de amar? Así, de la noche a la mañana? O simplemente se aburrieron? Despertaron un día y dijeron: no más. Puede acaso uno saber el momento preciso en que se jode el amor? Existe ese momento? O lo inventamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen las parejas felices? Por qué cada cual se empecina, en uno u otro momento en joder al otro? Podrá ser más bien que uno quiere y no quiere a la vez? Cuantos de ellos son realmente felices? Cuantos ni siquiera lo cuestionan? Cuantos se quedan por los hijos? Por el dolor insoportable que produce perderlos en el día a día? Cuántos por comodidad? Por desidia, por costumbre? Se podrá amar para toda la vida, como nos lo dice el matrimonio por ejemplo? Que es la fidelidad? Ser fiel a uno mismo, a sus sentimientos o a los cánones establecidos? O será el amor un capricho? Una necesidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será el amor un equilibrio, y cuando uno se va y el otro lo ataja puede volver al rumbo, pero cómo hacerlo sin obligarlo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo una buganvilla en mi jardín a la que regué con cuidado por mucho tiempo y se secó. Estuve a punto de sacarla, porque la creí muerta. Pero la dejé. Y la seguí regando. Despejé las malezas para que tenga más sol, y un día vi brotar un par de hojas verdes, de esa carcasa seca, desprovista de color, y luego una hoja roja, y luego otra, y ahora es pequeña y se la ve débil, pero está toda florecida de rojo y cuando la miro pienso que ella es como el amor, a veces uno cree que ya todo está perdido, pero aún así, en vez de enojarse y olvidarla la sigue cuidando sin saber bien porqué. Y un día, sin saberlo vuelve a florecer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-8942352729136828783?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/8942352729136828783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=8942352729136828783' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/8942352729136828783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/8942352729136828783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/12/amor.html' title='AMOR'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-3470010420972543924</id><published>2008-12-05T06:05:00.000-08:00</published><updated>2008-12-05T06:07:03.777-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas de la Vida'/><title type='text'>Volver</title><content type='html'>Vuelvo. Vuelvo a vivir en mi país. Han pasado 17 años, los mismos que tengo yo, y no tengo idea de adonde estoy volviendo. Creo que es un país donde no quedó casi nadie. Todos los chilenos que conocí hasta entonces vivían en otros países. Creo que vamos a comer empanadas y tomar cola de mono cada fin de semana. Pienso en el vino tinto, en la voz alegre y atropellada y en las sonrisas de los que aman lo que no tienen. No sé que pienso de Chile. No sé que imagen me hago de Chile. Creo, ingenuamente, que nos esperarán en el aeropuerto con los brazos abiertos, los chilenos puros y bellos que finalmente lograron conquistar su libertad. Creo que pasaremos por las grandes Alamedas (que no se bien que es lo que son) y que se abrirán de par en par para nosotros. Creo que seremos miles de chilenos los que llegaremos juntos, a abrazarnos y a llorar, ya no de pena, sino de alegría, de aquella alegría que sienten y conocen solo los que vuelven a tener aquello que han perdido. Creo que bajaremos de las manos y respiraremos el olor puro de la cordillera. Que las madres se encontrarán con sus hijos, y que todo será un llanto de felicidad. Que habrá mucha gente, y que todos estaremos alegres, los que se fueron, por volver y los que se quedaron, por recuperar a sus seres queridos. Que más de alguien pasará sus manos firmes por mi cabellera y me dirá sencillamente: Bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado ahora más de 17 años de aquello, y no recuerdo absolutamente nada del día en que volví. Ni el vuelo, ni el aeropuerto, ni las Alamedas. No recuerdo con quién vine. No recuerdo si alguien me fue a buscar. No lo recuerdo. Lo poco que recuerdo es que después conocí una ciudad gris, con mal olor y sin un solo café donde sentarse a leer. Y mucho ruido. Ruido en las calles, ruido en los cafés, en el metro, en las micros. Y que nadie nunca me dijo nada. Y que todos miraban telenovelas a la hora en que uno vuelve a casa. Y que de eso, de la trama de la telenovela, era de lo que se hablaba en Chile. De nada más. Todo lo que había guardado como tesoro durante mi infancia sobre mi país y que pensaba que sería un secreto a voces entre los chilenos era negado día a día y minuto a minuto por ese país en el que estaba equivocadamente y que era homónimo de mi Chile querido. Pensé incluso que me había perdido en el camino, que en algún momento tomé la ruta equivocada, que en un abrir y cerrar de ojos entré en una dimensión paralela, con los mismos nombres, los mismos paisajes, e incluso, las mismas personas. Pasé años tratando –de distintas maneras y con más o menor ahínco- de volver a mi realidad, a mi verdad, a mi universo. A mi Chile. Si hasta me fui otra vez. Pensando que, si lo volvía a intentar, quizás podía volver y en la otra dimensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya me cansé. Ahora cuando me preguntan si soy chilena (mi acento me delata más de lo que pienso) digo simplemente que sí. Punto. ¿Para qué entrar en explicaciones amorfas acerca del sino del eterno exilio? Yo estoy aquí. Muchos de mis amigos se han ido. Y siguen soñando con volver. Aunque saben que no podrían vivir en Chile. Yo también me fui. Y volví otra vez. Ahora no soy ni de aquí ni de allá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ya me puedo morir tranquila, pienso, porque sé que mi país no existe acá afuera, solo está dentro de mí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-3470010420972543924?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/3470010420972543924/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=3470010420972543924' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/3470010420972543924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/3470010420972543924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/12/volver_05.html' title='Volver'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-6314792258965791941</id><published>2008-11-28T05:25:00.000-08:00</published><updated>2008-11-28T05:26:58.775-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas de la Vida'/><title type='text'>Las disonancias cognitivas de mi amiga Alejandra</title><content type='html'>Mi amiga Alejandra tiene 33 años. Estudió dos carreras, recorrió el mundo, se peleó con su papá (que encontraba que la segunda carrera estaba de más) y después se enamoró. Nunca quiso tener hijos porque los encontraba una carga demasiado pesada. No entraban en su ajetreado horario. Ella pensaba en trabajar, en ganar plata y en irse de vacaciones. Con la plata se quería construir una casa. A su gusto. Optó por el camino de la realización profesional y por sí misma. Le gustaba dormir hasta tarde, holgazanear los fines de semana, leer el diario en la cama con un cortadito con medias lunas, hacer el amor, y volver a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi amiga Alejandra no le alcanzaba el tiempo para todas las cosas que quería hacer. Era una mujer “moderna” de esas que hay por ahí, que estudian porque les gusta -no porque buscan marido en la universidad-, que trabajan por principio, porque cada cual tiene que hacerse cargo de sí mismo -no porque no les quede más opción o porque el marido no las mantenga-, y que además, viven solas. Hoy casi todas las mujeres viven solas cuando empiezan a trabajar, todas son profesionales (sobre todo las de clase media y algunas de clase alta –todavía hay las que van a la universidad y la dejan cuando se casan), todas se quieren realizar profesionalmente, todas tienen, como nos alentaba Virginia Woolf, su cuarto propio. Todas han vivido, más de una vez, la sensación de ser dueñas de su propio destino, paradas en la punta de las escaleras del tren, en Marsella, como Simone de Beauvoir, la primera vez que se fue de Paris sola. Ahora eso ya no es una hazaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El feminismo lo lucharon nuestras madres y nos dejaron todo ganado. La mamá de mi amiga Alejandra fue de esas grandes luchadoras. Así que mi amiga Alejandra siempre tuvo el panorama muy claro. No íbamos a perder todo lo ganado hasta ahora. Todo le funcionó de maravillas a mi amiga Alejandra. Todo. Hasta que se quedó embarazada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó entonces su periodo de encierro. Las mujeres cuando nos embarazamos, nos “encerramos”, porque ya no nos sentimos tan bien como para salir a carretear y si salimos no podemos tomar nada, después cuando nace el bebé tenemos que quedarnos con él, imposible que el papá lo amamante, y lo peor de todo es que cuando cumple tres meses, nos expulsan de sopetón de nuestro encierro y caemos sentadas en el escritorio de la oficina. Perdón. Pero mi amiga Alejandra y yo pensamos que eso no es normal. Sí, leyeron bien: mi amiga Alejandra. Sí. La que no quería tener hijos porque los consideraba un estorbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que las mujeres, cuando nos embarazamos, nos pasa algo que va más allá de nuestro mundo consciente. Aunque digamos y pensemos que somos profesionales y un hijo no va a impedir eso, algo en nuestra psique nos dice a gritos que de los hijos hay que hacerse cargo. No se los puede dejar a los tres meses. El hijo de mi amiga Alejandra por suerte tiene un reflujo severo (digo por suerte porque eso le permitió a ella quedarse con el chico) y recién ahora que va a cumplir un año, ella tiene que volver a trabajar. Igual no le gusta nada y lo encuentra antinatural. Un año también es poco. Las mujeres dirán: ¿más de un año encerradas en casa? ¡Nos volvemos locas! También es cierto. Tener hijos es un tema. Esta es la disonancia cognitiva de mi amiga Alejandra. ¿Qué tal? Seguro que ahora, no la encontrás tan disonante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un tema porque si volvemos al trabajo a los tres meses, estamos dejando a un bebé completamente inmaduro e inseguro en manos de una tercera persona que no tenemos idea de cómo lo va a acoger en el mundo: las primeras experiencias son las que quedan grabadas más profundamente en nuestra psique, son las huellas subterráneas de nuestra personalidad futura, yo diría que eso es mucho más importante en el futuro de un chico que el colegio que después le elijas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no volvemos a trabajar, somos unas “tontas” –que en realidad lo único que querían era tener un hijo para dejar de trabajar- o sea que, por un lado o por el otro, las mujeres estamos cagadas. Y como a la sociedad, a los empresarios, al Estado, todo esto le importa un divino botón, la maternidad y paternidad responsable no es tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces claro, uno levanta a la mañana a los chicos, los deja en la escuela, en la guardería, en el jardín o con la niñera o en casa de alguien, se va al laburo y en la noche, cuando llega, si tiene suerte los encuentra dormidos (porque uno también llega reventado y lo único que quiere es echarse un rato y comer algo mirando la televisión). Y si están despiertos les da de comer algo y los manda a acostarse o los deja pulular por ahí hasta que caigan rendidos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pobres chicos que en realidad lo que necesitan es una rutina: que a tal hora se los bañe, después se les dé de comer, se les lave los dientes, se los acueste y se les lea un cuento… ¿Cuántas mamás creen ustedes que después de llegar del trabajo pueden tener la energía suficiente para hacer esto? ¿Y las que lo hacen no estarán un poquito sobrepasadas? Después se quejan de licencias por depresión o estrés crónico: ¿de qué me están hablando? Lo que me sorprende es que no sean más…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-6314792258965791941?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/6314792258965791941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=6314792258965791941' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/6314792258965791941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/6314792258965791941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/11/las-disonancias-cognitivas-de-mi-amiga.html' title='Las disonancias cognitivas de mi amiga Alejandra'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-7637989773521672701</id><published>2008-11-20T18:56:00.000-08:00</published><updated>2008-11-20T19:25:18.612-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas del Querer'/><title type='text'>Polvo de los soles y las estrellas, perfume de los astros</title><content type='html'>Hace un par de meses nos sorprendió la nominación de Le Clézio a premio Nobel de literatura. Muchos fueron sus detractores. No me queda claro, sin embargo, si lo habían siquiera leído. Conocí su obra, L´Inconnu sur la terre, cuando era apenas una adolescente, sin embargo, me fascinó inmediatamente su prosa liviana, tan liviana como los poemas. Recuerdo haber discutido con mi profesora de letras insistiéndole en que Le Clézio abría la vía al Nouveau roman.&lt;br /&gt;-No exageremos, me respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prosa poética de Le Clézio fue una fragancia baudleriana en pleno siglo XX. Esta obra sueña la forma de un paraíso materno y exótico. Es la evocación perfecta del bonheur materno del poeta. El paraíso, para él, es primero una dilatación del espacio que parece ensanchado a las dimensiones del infinito, lo mismo que su evocación de la dimensión temporal. Esta luminosidad evocada por el poeta es a la vez intensa y rica y se desprende de ella el aspecto de lo maternal por el íntimo deseo de habitar en ella. Es así que esta luminosidad es personificada por la mujer, ya que juega el rol de la madre protectora. El estallido de esta luminosidad es a la vez una guía que alumbra justamente dando claridad allí donde antes no la había desde lo visual, y una puerta de entrada a su intimidad, iluminando al mismo tiempo sus sueños e ideas. Es la luz de la paz, el único verdadero consuelo de la vida, la única persona incondicional, es la fuente de todas las cosas, personificada a su vez en el amor ideal. Desnudándose de esta manera su verdadero yo, nos deja la puerta abierta a su universo más íntimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mujer suprema, esta luminosidad que lo ilumina todo y llena el espacio allí donde no había nada, fue también vista por otros escritores. Hesse, en Narciso y Goldmundo, se consagra a la búsqueda del bienestar espiritual, este ser supremo, esta madre ideal. Es con ella, con esta luminosidad madre que ambos escritores sueñan con encontrar para terminar con la miseria y el dolor sobre la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todo es lo que parece. La sencilla pintura de una existencia paradisíaca da paso a su vez a la dimensión mística que devela el universo poético. Este texto nos da la impresión de participar a una ceremonia secreta donde asistiríamos a la celebración de los misterios del universo. Este efecto se desprende primero de la lentitud con la que el poeta nos describe esta luminosidad. El develar estos secretos de la naturaleza, el desarrollo pausado y armonioso de las imágenes lleva el sello de la gravidez y de la solemnidad. Los reflejos del sol y de las estrellas parecen ser el símbolo mismo de la creación divina develándose el lado enigmático del universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El exotismo, aroma de tabaco, evocación de todos los perfumes, amarillo por todas partes, en la paja, en la llama, en los campos de maíz, en el sol y en las estrellas, nos transporta a un dominio donde la sensualidad es reina. Es la idea de la chevelure d´une femme de Baudelaire: déjame respirar por mucho tiempo, mucho tiempo el olor de tus cabellos. Es la trampa del poeta niño que necesita a la madre y que es a su vez hombre deseoso saboreando los placeres de la luz fatal. El arte y la poesía de esta luminosidad son suficientes para procurar la plenitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L´Inconnu sur la terre, es el sentimiento del eterno exilio del poeta, del artista, que es un extranjero sobre esta tierra desconocida y sólo él logra entonces comprender la maravilla del mundo, como la luz. Es menester del poeta percibir el mundo extrasensorial donde hasta un ruido extraño se convierte en un universo paradisiaco. Huidobro decía también, haciendo alusión a esta misma metáfora: El poeta es como un pequeño Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prosa poética de Le Clézio ya no es más descripción del mundo tal cual lo podemos ver, sino un desciframiento de un universo ideal con la potente finalidad de otorgar al arte la reconciliación del hombre con el universo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-7637989773521672701?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/7637989773521672701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=7637989773521672701' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/7637989773521672701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/7637989773521672701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/11/polvo-de-los-soles-y-las-estrellas.html' title='Polvo de los soles y las estrellas, perfume de los astros'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-7199428976272587063</id><published>2008-11-14T04:12:00.000-08:00</published><updated>2008-11-14T04:18:10.495-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Almacén de los niños'/><title type='text'>El poder de los Cuentos de Hadas</title><content type='html'>La literatura tiene, para los adultos, el mismo poder que tienen, para los niños, los cuentos de hadas. Cuando me siento junto a un niño, pequeño, ignorante frente a las adversidades y maravillas del mundo, tengo una herramienta poderosa para describirle la forma del mundo: no el mundo tal cual es, sino más bien, una alegoría del mundo. Esa herramienta son los cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé bien desde cuando se cuentan cuentos de hadas… desde los inicios de los tiempos, asumo y me imagino a hombres y mujeres sentados alrededor del fuego en tiempos inmemoriales escuchando historias. Están en cada una de las culturas del mundo y en todas las tradiciones de los pueblos. Los Cuentacuentos iban de pueblo en pueblo narrando historias que cautivaban a grandes y pequeños. Otros dicen que, más bien eran las mujeres quienes narraban las historias y que lo hacían en sus casas, siempre al anochecer y también alrededor de un fuego o un gran caldero. Así los cuentos pasaban de generación en generación, contando siempre las mismas aventuras y cambiando, seguramente, cada vez, pequeñas cosas. Las historias, primero narradas durante siglos, en distintos puntos del planeta fueron recopiladas en el mundo occidental en el siglo XVII primero, por el francés Charles Perrault, escritor de la corte del Rey Luis XIV, el rey Sol. Por su trabajo como dramaturgo de la corte, no se recuerda hoy nada, sin embargo, esta hazaña, la de recopilar los cuentos de hadas, no solo lo llevaron a la posteridad, sino hicieron posible que las historias como Piel de Asno, El maravilloso Gato con Botas, Barba Azul, Cenicienta, Pulgarcito y muchísimos más, se encuentren hoy a disposición para ser contadas una y otra vez a los niños y a los no tan niños, me atrevería a decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por aquella época, también, Antoine Galland hizo la primera traducción a lengua francesa de las fabulosas Mil y Una Noches. Una obra imperdible por su frondosa fantasía, su análisis fino, subjetivo y acertadísimo de las cosas y los sentimientos; un mapa, creo yo, que recorre los distintos vericuetos del alma humana, con sus variantes admirables, maravillosas, generosas, pero también oscuras, crueles, sanguinarias que todos tenemos –aunque no queramos verlas. Las Mil y Una Noches, me han acompañado a lo largo de mis años, de niña, mi papá me regaló un hermoso libro de tapa dura, rojo concha, que me leía cada noche… Ahora, soy yo quién le lee a mi hija: mi pequeña Mara suele enojarse conmigo las noches en que no le leo una de las historias de Las Mil y Una Noches. Algo tienen estas historias y todas las historias de los cuentos de hadas, me atrevería a decir, que cobran vida al ser narradas. La lectura de una novela, al contrario, es un acto privado, es una relación intima y personal entre el que lee y la obra. Nos pueden pasar muchas cosas cuando leemos, pero siempre serán cosas entendibles para nosotros mismos. Por lo general, no son cosas que discutiremos, más allá de la anécdota, con los otros. En cambio, con los cuentos la magia se produce cuando a uno le “cuentan” un cuento. Por eso cuando mi hija me dice: “No es lo mismo leerlo yo a que tu me lo cuentes”, tiene toda la razón del mundo. ¿Qué le voy a decir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de siglos después, los hermanos Grimm, realizaron la misma labor de recopilación en su Alemania natal. Dicho sea de paso, su versión de la Caperucita Roja es la que contaremos a los niños, puesto que en la de Perrault, el lobo se come a la abuelita y luego a la Caperucita y ahí se termina el cuento. ¿Se imaginan el trauma? Además de estos tres libros, que son los fundamentales creo yo para que les contemos cuentos a los niños, están también los cuentos de Andersen, con La Sirenita, por ejemplo, los cuentos de Jeanne Marie Leprince de Beaumont, con La Bella y la Bestia (en general durante los siglos XVII y XVIII en Francia aparecen excelentes autores de cuentos de hadas).  O la recopilación de Jacobs de los Cuentos de Hadas ingleses, donde se encuentra la historia de Jack y las habas mágicas (podría decirles incluso que yo misma hoy tengo mis propias habas mágicas en la palma de mi mano). O los millones de cuentos de las distintas tradiciones como Vasilisa, el cuento ruso, Kirikou y la Bruja, un cuento africano que hace poco Michel Ocelot convirtió en película, La perla del dragón que es un cuento chino, o El lobo gris, también un cuento ruso que le fascina a mi hijo Ismael y que me hace repetir todas las noches. Por supuesto están también los cuentos mapuches, quechuas, aymaras, lakotas y muchos más, pero no es la idea aquí hacer una enumeración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con estos cuentos disponibles en la carta podemos generar en nuestros hijos y en nuestro entorno en general, no voy a decirles un mundo de fantasía, que es lo que ustedes esperan, no, para nada: Un mundo de fe. No una fe divina. Una fe interior. Es la fe que podemos llegar a tener –o no- en nosotros mismos. Ese es y lo digo subrayado el verdadero poder de los cuentos de hadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me siento a pensar en la miseria en el mundo, en la pobreza que duele, en el preso que sufre, en la madre presa privada de sus hijos y en esos hijos privados de su madre (¿existe acaso mayor dolor?) y en tantas otras angustias tengo la certeza de que una herramienta poderosísima para todas las madres y para todos los adultos frente a los niños son los cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuentos de hadas vienen de tiempos inmemoriales, han pasado por todas las épocas, no nos hablan de un momento dado, no nos hablan de una experiencia particular en la tierra, nos hablan de los dilemas del espíritu y de cómo a pesar del dolor, de la pérdida, de la angustia, del miedo y de las caídas uno puede triunfar finalmente en la vida. Por eso, todos los cuentos de hadas, o todos aquellos que son beneficiosos para los niños son aquellos que tienen un final feliz. Esto es importantísimo, porque es lo que reafirma la fe en si mismo. La inexorable fe de que un futuro mejor vendrá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le contamos un cuento, el niño se identifica al héroe de la historia, se mide con relación a él, se imagina viviendo las mismas angustias y triunfando finalmente sobre todo. Muchas veces cuando el héroe al inicio es malo o sufre mucho y después triunfa, el niño llega a creer que a él también le pasaran estas cosas, por lo tanto, que no importa que el también se sienta malo a veces, o que sufra otras, porque sabe que, al igual que en la historia, el también triunfará en la vida. Los niños a veces también se identifican con los malos, cuando estos tienen su parte atractiva, no debemos emitir juicios de valores cuando esto ocurre. Es normal, que en la naturaleza humana uno sea bueno y malo a la vez, al presentarle esta verdad narrada al niño le producimos un alivio enorme: es normal ser “malo” o tener “malos” sentimientos a veces. Las historias en general, permiten a los niños un acercamiento al funcionamiento de la psique humana: viendo la película Kun Fu Panda, mi hijo me decía;&lt;br /&gt;-“Pobre Tairón, me da pena”&lt;br /&gt;-Pena, ¿porqué? Le pregunté yo.&lt;br /&gt;-Porque sí, no ves que Shi Fu no lo quería, por eso Tairón se hizo malo.&lt;br /&gt;Él se dio cuenta de una de las mayores verdades en la historia de la humanidad: el amor engendra amor, y la falta de amor engendra rabia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los niños les gusta la repetición: para asimilar el contenido de una historia, es decir para que la historia produzca el verdadero efecto benéfico, al niño le gusta escuchar la historia una y otra vez. La repetición es necesaria. Por eso me gusta hablar de Menú de Cuentos. La idea es que sean los mismo niños los que elijan las historias que quieren escuchar. Que sean ellos quienes pidan un cuento en particular o que pidan que les repitan otra vez un cuento. ¿Cuantas veces repetir? Cada vez que los niños lo pidan, pueden pasar semanas contando las mismas historias, incluso meses. Llevo casi un año contándole la misma historia a Felipe, el hijo de mi pareja. Cada vez que me ve, me pide la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la mejor hora del día para contar cuentos de hadas es la noche, en la cama, después del baño que los relaja y con un piyama fresco o abrigado, según la época del año. Los niños se acuestan en sus camas y es la hora de los cuentos. La luz se pone tenue, el cuentista o la cuentista se sienta en la cama con los niños y a través de gestos y mímica y prestando especial atención a las tonalidades de la voz, cuenta cuentos. Los cuentos narrados tienen un potente poder somnífero también. No solo he visto a niños en silencio escuchando cada palabra del cuento, he visto a adultos también, que se han dejado guiar por la magia y la sabiduría de los cuentos de hadas. En la medicina tradicional oriental, se cuenta un cuento al paciente que ponga en juego una representación de lo que a éste le ocurre. Algunos psicoanalistas también utilizan la medicina de los cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a los horarios, los niños me han enseñado que todas las horas son buenas para contar cuentos, creo que el mejor consejo es dejar que los niños pidan sus cuentos cuando ellos quieran. Sin embargo, tengo que decirles otra cosa muy importante: los niños lectores se hacen, son muy pocos, cada vez menos, los que nacen lectores o los que solos llegan a la magia de la literatura. Y eso se consigue con dos cosas: Un buen menú literario (de cuentos de hadas en este caso) y el hábito (como el hábito de lavarse los dientes). Un buen menú de cuentos de hadas es algo así como lo que les propongo aquí –al menos eso tengo la pretensión de creer- y el hábito lo tienen que crear ustedes. Son ustedes quienes tienen que contar los cuentos. Si bien la hora de acostarse funciona para mi, y como han visto mis hijos no me perdonan que no les lea o cuente un cuento, cada cual tiene que buscar su momento del día. Si me atrevo a decirles que tiene que ser al menos, una vez al día. El otro día, Ismael –mi hijo menor de cuatro años- me decía mientras miraba la biblioteca del living: ¿mamá cuando yo voy a tener tantos libros como tu? No es justo: Yo quiero, así, tantos libros”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que una ultima cosa fundamental es la calidad de las ediciones. No soy partícipe de las ediciones ilustradas, son todas, o en su mayoría, adaptaciones de los cuentos. Las adaptaciones son tontas y son ociosas. No nos sirven para nada. El verdadero poder en los cuentos de hadas está justamente en todas las pruebas que deben pasar los héroes para finalmente ganar el premio de la vida. En los cuentos también existen las repeticiones, en El lobo Gris, por ejemplo, cuatro veces Iván (el héroe) le falla al lobo y cuatro veces el lobo lo perdona. Esto es fundamental para los niños porque a ellos les pasa lo mismo: Repiten invariablemente “nunca más lo voy a hacer, te lo prometo” sin embargo, vuelven a caer en el mismo error. Ver que al héroe le ocurre lo mismo, es para ellos tremendamente reconfortante. Tendrán la certeza de que, en algún momento, podrán dejar de cometer el mismo “error”.  Si compramos una adaptación, esta repetición será omitida, se volverá entonces una historia sin sentido para el niño. Uno a veces se angustia porque dice, como le voy a leer que la mamá murió y vino una malvada madrastra, el niño se va a angustiar… los cuentos de hadas son así… lo importante del cuento está en otras cosas que el niño irá encontrando en el camino, en Hansel y Gretel, por ejemplo, es la ayuda entre hermanos, es un cuento maravilloso para trabajar en los niños los celos entre hermanos… En los cuentos de hadas los malos también tienen finalmente su castigo, la madrastra de Blanca Nieves muere bailando con brazas en los pies… Eso también es fundamental, cuando uno es malo de verdad en la vida, tendrá un castigo, y cuando uno es bueno en esencia siempre terminará premiado. Si omitimos esta última parte, (las brazas en los pies) no les estamos transmitiendo a los niños el mensaje completo del cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo me atrevería a recomendar la edición ilustrada de Larousse, que tiene una colección que se llama Mi Primer Larousse de Cuentos (están los tradicionales, y hay también cuentos del mundo), es la única que respeta los textos originales. En Chile se puede comprar la colección Cuento Contigo, donde vienen cuentos de hadas, mitos, relatos y poemas ilustrados todos maravillosos. Finalmente, no queda más que recurrir a los clásicos, la edición de los Cuentos de los hermanos Grimm de la editorial antroposófica, la pueden encontrar, también en Chile, en la Farmacia Welleda o en la librería del colegio Giordano Bruno. En la editorial universitaria, en la casa central de la Universidad de Chile encontrarán una selección de cuentos de Andersen, de Grimm, de Perrault, en varios tomos, todos originales. También tienen una selección de los cuentos de Perrault. Finalmente, Las Mil y Una Noches las encuentran en distintas librerías, tendría que contarles al menos la primer historia de los dos reyes para que ustedes pudiesen ojearlas y saber si es una buena edición. Los Cuentos de los Hermanos Grimm de las Ediciones B, con el prologo de Clarisa Pinkola es también una excelente opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una buena manera de partir es leyendo los cuentos ilustrados mostrándoles a los niños los dibujos. Sobre todo para aquellos niños que no tienen la costumbre de escuchar cuentos. Para eso es importante que uno los lea antes, para poder jugar con la entonación de la voz y los gestos. De a poco verán como los niños van mejorando su capacidad de concentración, al principio es probable que se aburran rápidamente con el cuento, sobre todo si tiene pocas imágenes, una buena técnica es ir uno mismo contando lo fundamental y saltando las descripciones más largas. De a poco los niños irán conociendo la historia y se irán involucrando emocionalmente con ella. Ahí empezarán a pedir que se lea todo, no perdonarán una omisión o un error en la lectura. Más adelante uno puede ir leyendo los cuentos de los libros sin ilustraciones para luego “contárselos” a los niños sin necesidad de leer. Mi hijo Ismael me dice muchas noches: “Mamá esta noche quiero un cuento de tu boca”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-7199428976272587063?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/7199428976272587063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=7199428976272587063' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/7199428976272587063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/7199428976272587063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/11/el-poder-de-los-cuentos-de-hadas.html' title='El poder de los Cuentos de Hadas'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-4512205682414403902</id><published>2008-11-06T18:28:00.000-08:00</published><updated>2008-11-14T04:55:06.448-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas de la Vida'/><title type='text'>Ulises y Penélope</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Para mi papá&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antaño, la relación hombre mujer se establecía como lo establece el mito de Ulises y Penélope en la Odisea. Ulises sale a conquistar el mundo, es el aventurero, como Ismael en Moby Dick cuando decide echarse a la mar. El hombre sale, provee, conquista el mundo. Es hacia fuera, en filosofía china es la fuerza Yan. Penélope, la mujer, se queda en la casa a esperar al amado. Y su rol tiene que ver con la capacidad de espera, de paciencia y de argucia en su caso, para sortear al destino y poder continuar esperando. Cuanto sea necesario. Por eso tejía en el día, y destejía durante la noche. Es la Yerma de Lorca, seca por dentro, cuando le falta el hombre. “Después de él, la pared de enfrente” dice Lorca. La mujer representa todo eso, es fiel, se queda en casa acunando el nido, se desenvuelve en el interior: es la responsable de mantener la armonía del hogar, es la fuerza Yin. Por eso, se suele escuchar cuando nace una niña: “encontrarás un hombre que te ame” y cuando nace un niño:”Serás un conquistador; conquistarás a muchas mujeres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos saben que esta relación hombre-mujer ha cambiado. Primero las mujeres salieron y continúan haciéndolo, al mundo laboral remunerado. Muchas de ellas, porque terminan siendo jefas de hogar y deben mantener solas a sus hijos. Muchas otras, para mejorar la calidad de vida familiar, porque con un único ingreso “no alcanza” o simplemente, porque trabajar se encuentra ligado a la búsqueda del sentido en la vida. Cada vez más, hombres y mujeres tienen que salir a conquistar el mundo. Sin embargo, el hogar se ha mantenido en manos de las mujeres que deben jugar al doble rol, con la inevitable pérdida de energía vital. Si bien cada vez más hombres se comprometen con los quehaceres domésticos, continúa en el imaginario colectivo siendo la mujer la responsable de que un hogar funcione bien: a menudo los hombres dicen “yo ayudo mucho en mi casa” Porque si bien apoyan en las labores consideran que estas son responsabilidad de la mujer por eso el uso de la palabra “ayudar” (uno ayuda a otro con su tarea). Como dice Marcela Serrano, tenemos una silla coja aún: La mujer ha desarrollado sus lados femenino y masculino, pero al hombre le falta desarrollar su lado femenino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como hace falta que los hombres se incorporen de lleno al mundo domestico, también es cierto que muchas de las cosas de las que las mujeres se hacían cargo, se han ido perdiendo. Aquella sabiduría ancestral, con respecto a la tierra y a las personas, a la relación entre el mundo, el universo, las estaciones, y las penas y las alegrías, a las hierbas que crecen en los campos, a los hongos malos y los buenos, a la intuición –el tercer ojo budista-, al manejo de las energías cósmicas y espirituales, al manejo de los sentimientos internos, de la ira, la rabia, las penas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe hoy una escisión en nuestro cuerpo, hemos perdido la capacidad de auto curarnos y cuidarnos. Nuestros hijos enferman y no sabemos como manejarlo, presentan problemas de aprendizaje, déficit atencional, mala conducta, incluso a veces, depresión. Nuestro único camino es recurrir a ayuda externa, doctores, psicólogos, psicopedagogos, que sin duda conocen y saben lo que hacen. Sin embargo, como padres no somos capaces de iluminar el camino, no tenemos nuestro recetario básico, hemos perdido esa memoria ancestral, aquella fuerza salvaje que hace a cualquier animal guiar y proteger a su tribu.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-4512205682414403902?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/4512205682414403902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=4512205682414403902' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/4512205682414403902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/4512205682414403902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/11/ulises-y-penlope.html' title='Ulises y Penélope'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-3498343791717576986</id><published>2008-10-23T06:19:00.000-07:00</published><updated>2008-11-14T05:02:00.645-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Almacén de los niños'/><title type='text'>LOS RITOS</title><content type='html'>No he encontrado mejor manera de explicarles a mis hijos el porqué de las cosas que a través de los cuentos, las historias y la poesía. Así, cuando me dispongo a enseñarles algo, o cuando tengo que explicarles cosas recurro a mi cajita mágica de historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los niños les reconforta saber que vendrá después. Para eso existe el día y luego la noche. Para eso existen los días de la semana, los meses y los años. Son nuestros ritos cotidianos. El rito más maravilloso en el mundo es el de los cumpleaños. Lo esperan ansiosamente durante todo el año. Por eso se los festejamos con bombas y platillos. El día del cumpleaños es el día más importante del año para nuestros hijos y me atrevería a decir que para nosotros también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como esperamos el cumpleaños, día a día también los niños esperan cada uno de sus ritos. Por eso es importante que sepan que viene después y que cada día sea con el mismo orden de cosas… Les fascina por ejemplo cuando uno les recuerda, “después de jugar tenemos que ordenar”, o “después de comer, nos vamos a bañar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un tiempo para comer y otro para descansar, otro para jugar al aire libre y otro para sentarse a jugar. También hay un tiempo para cocinar y otro para bañarse, un tiempo para ponerse el piyama, lavarse los dientes y otro muy importante para escuchar cuentos antes de dormir… Cuando los niños saben que después del juego vendrá el baño siempre querrán volver a casa, y que después del baño vendrán los cuentos, siempre querrán ir a acostarse. Es importante para ellos contar con los ritos cotidianos porque son los que los contienen y les dan las fuerzas para querer que el día pase, y que luego venga el siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando no nos ocupamos de este juego de cosas y horarios y dejamos que se acuesten cuando caigan rendido nos estamos olvidando de la importancia de los ritos para ellos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia que más me gusta para explicarles la importancia de los ritos a mis hijos es la del principito con el zorro. Dice así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de los demás. Los otros pasos me hacen esconderme bajo tierra. Los tuyos me sacarán de la madriguera como una música. Y además, mira:¿Ves esos campos de trigo? Yo no como pan. El trigo no me sirve de nada. Los campos de trigo no me dicen nada. ¡Y eso es triste! Pero tú tienes el pelo de color de oro. ¡Así que será maravilloso cuando me hallas domesticado! El trigo que es dorado, me recordará a ti. Y me gustará el sonido del viento entre el trigo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El zorro calló y contempló un largo rato al principito:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por favor… ¡domestícame!- dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Me gustaría –respondió el principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo amigos que descubrir y muchas cosas que aprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sólo se conoce lo que se domestica –dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Pero como no existen vendedores de amigos, los hombres ya no tienen amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hay que hacer? –dijo el principito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hay que ser muy paciente –contestó el zorro-. Primero te sentarás alejado de mí, así, en la hierba. Yo te miraré por el rabillo del ojo y tú no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El principito volvió al día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hubiese sido mejor que hubieses vuelto a la misma hora –dijo el zorro-. Si vienes por ejemplo a las cuatro de la tarde, a partir de las tres empezaré a sentirme feliz. A medida que avance la hora me sentiré más feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las cuatro estaré ya inquieto y agitado; ¡descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes a cualquier hora, no sabre nunca a que hora tener listo el corazón… Los ritos son necesarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es un rito? –dijo el principito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Es también algo casi olvidado –dijo el zorro–. Es lo que hace que un día sea diferente de los demás, una hora diferente de las otras. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. Bailan los jueves con las chicas del pueblo. Así que el jueves es un día maravilloso. Me voy de paseo hasta el viñedo. Si los cazadores bailasen en cualquier momento, los días se parecerían unos a otros y yo no tendría vacaciones.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extracto de El Principito de Antoine de Saint–Exupery.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-3498343791717576986?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/3498343791717576986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=3498343791717576986' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/3498343791717576986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/3498343791717576986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/10/los-ritos.html' title='LOS RITOS'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-130692440966779546</id><published>2008-10-23T06:06:00.000-07:00</published><updated>2008-11-14T05:03:01.047-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas de la Vida'/><title type='text'>CITAS COMPAÑERAS</title><content type='html'>A lo largo de estos años, la lectura ha sido mi fiel compañera. No hay nada que me guste mas que leer. El problema es que apenas uno termina de leer, o apenas uno pasa de pagina se va olvidando. El espacio del olvido es muchas veces mucho mayor que es el espacio del recuerdo. Neruda decía: “Es tan corto el amor y es tan largo el olvido”. La angustia del olvido ha sido la responsable de que siempre haya leído con un lápiz mina en mi mano… Marcando levemente al costado para poder borrar después cuando se trataba de libros prestados –o sea, la mayoría de las veces- y después, con calma, con glotonería, releía y lo hago aún, los espacios marcados, las ideas que me gustaron, o que me impactaron para copiarlos cuidadosamente… “uno nunca sabe porque le conmueven las cosas, Máscarita, te tocan una fibra secreta y ya está” decía Vargas Llosa en El Hablador. Muchas veces me han tildado de memoriona, pero no lo soy, aunque siempre tengo una cita a mano para expresar las cosas… Eso es gracias a esta hermosa costumbre, que tengo desde la época del colegio, en que mis profesores me decían ¡cuánto cita en sus disertaciones!, pero para mi, citar, es algo que va de la mano con leer. Porque cuando uno lee, aprende, se emociona, se va haciendo una imagen del mundo, se va midiendo a uno mismo, se va formando y modificando a la vez. Cuando cito, en realidad convido un poco de mis lecturas, ¿puede haber acaso regalo más hermoso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días encontré, por pura casualidad, en la casa de mi mamá, mi viejo cuaderno de citas del colegio. Lo busqué mucho y por mucho tiempo, y ya lo había dado por perdido cuando lo divisé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un cuaderno blanco, chiquito, marca Billiken, porque en esa época yo vivía en Buenos Aires, y está lleno de calcomanías de Hello Kitty, que me encantaban; las calcomanías y las hojas de carta que coleccionaba. Acá en Chile las llamaban “esquelas”. No se donde fue a parar mi colección de esquelas, pero tenía montones, dos archivadores completitos. Yo creo que desde chiquitito uno forma sus manías, sus hábitos, sus gustos. Yo soy, impajaritablemente, una coleccionista. Mi primera colección fue ésta, mi colección de palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas palabras, estas frases, estos poemas, me han acompañado en cada momento, porque incluso cuando había perdido mi cuaderno, seguía recordando la mayoría de ellas, ya que a fuerza de leerlas y escribirlas a uno se le van quedando pegadas en la memoria…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso me animo a recomendar a comprarse un cuaderno bonito –no tiene que ser una Moleskine, diría Sartre- para anotar los pasajes que más a uno le gusten, las ideas oblicuas y las brillantes también. Esto, como los cuentos de hadas, son un regalo de amor como dijo Lewis Carrol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi me pasa mucho que hay palabras que uso mucho, como la palabra mucho y eso es únicamente porque hay palabras que nos gustan mucho mas que otras. Cuando era chica –y por mucho tiempo después- me angustiaba pensar que las palabras se podían terminar, y que después de mucho hablar no tendría nada mas que decir, o peor aún, que al escribir en algún momento las palabras se me podrían acabar. Fue ahí cuando me compré otro cuadernito, el cuadernito de las Palabras Mágicas, que puse después en mi estantería, al lado del cuadernito de las Citas Compañeras. Palabras Mágicas era mi cuaderno diccionario donde anotaba las palabras que no conocía y (subrayado) que me gustaban. Podía gustarme el sentido de la palabra o bien la palabra en sí misma, o bien lo que la palabra evocaba en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde chica comencé a sentirme agobiada por las ideas que se cruzaban en mi mente, por todas las cosas que quería hacer y después se me olvidaban, y mi única manera de poner un poco de orden en mi mente era esa de los cuadernitos y las carpetitas y las cajitas… por eso cuando leí a Leibniz lo que más me fascinó fue su lado desordenado y volado. En una de sus cartas él anotó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No puedo terminar de decirles lo extraordinariamente distraído y disperso que soy. Estoy intentando hallar varias cosas en estos archivos; busco papeles antiguos y voy detrás de documentos sin publicar. Con esto espero arrojar alguna luz sobre la historia de la Casa de Brunswick. Recibo y respondo una inmensa cantidad de cartas. Al mismo tiempo tengo tantos resultados matemáticos, pensamientos filosóficos, y otras innovaciones literarias que no se debe permitir que se desvanezcan, que a menudo no se por dónde comenzar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leibniz, 1695 carta a Vincent Placcius.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas frases de Leibniz me ayudaron a entenderme a mi misma, a intentar ordenarme sin desesperar, y también me dieron la certeza de que aún siendo patas arriba como soy, las cosas igual pueden hacerse y las ideas plasmarse. O dicho de otra manera, la vida privada de los escritores, los filósofos, los artistas dan muchas luces acerca de su propia lucha interna para sacar a flote sus ideas, sus creaciones. Leibniz fue un filósofo brillante del siglo XVII, escritor voraz, trabajador incansable, aunque lo más probable es que lo que nos quede de él es casi únicamente su teoría de las pequeñas percepciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cesar Vallejo dijo una vez que moriría en París con aguacero, porque era mejor no ser nadie en París, que serlo todo en el Perú. Hace poco, Quino –el papá de Mafalda- le respondía a un periodista que bastaba con conocer París para entender porqué había decidido tener su segunda residencia allá, aunque pudiese solo optar por un departamentito de “estudiante”. París resume el zeigest de todas las épocas, la indisoluble unión entre destino y libertad. La mirada a las letras francesas es una especial puerta de entrada a esta ciudad adoquinada donde perduran las fábulas baudelerianas, los aromas pantágruelicos, barcos ebrios recorriendo el Sena, las lagrimas de Emma, espadas hechas de plumas, borbotones rojos decapitados, enfermos imaginarios, adolescentes no dispuestas a comprender, así como el sabor de un pequeño pedazo de madeleine.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-130692440966779546?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/130692440966779546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=130692440966779546' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/130692440966779546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/130692440966779546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/10/citas-compaeras.html' title='CITAS COMPAÑERAS'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7344147641562258159.post-9056495968037096881</id><published>2008-10-20T08:24:00.000-07:00</published><updated>2008-11-14T05:03:36.569-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas de la Vida'/><title type='text'>LUNES HORRIBLES</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los lunes son horribles para mi. Por más que lo intento me es imposible escaparme de mi enfermedad de los lunes. Cada lunes despierto con angustia. En realidad no es que despierto así, pero después de dejar a los niños en el colegio y volver a casa me agarra un dolor insoportable en el pecho, mi secreta angustia como la he bautizado, que me hace olvidar todas las cosas que prolijamente anoto en mi agenda los domingos por la noche para evitarme la angustia de los lunes. Anoto generalmente las cosas pendientes que tengo que resolver en la semana para hacerlas todas el lunes a la mañana y empezar bien mi semana, ordenada, y con la sensación de que hago cosas productivas. Pero nunca me resulta. La puta madre, nunca me resulta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llego a casa a prepararme mi té verde que cambié sanamente por mi antiguo café de la mañana (tratando de echarle la culpa a él de mi angustia y mis achaques) con la idea de empezar mi día con una sonrisa y ganas de vivir y termino, inexorablemente, metiéndome a la cama –solo para tomar fuerzas con mi técito antioxidante- y termino sintiendo este maldito dolor en el pecho y en el brazo izquierdo que no me quiere dejar, mi pepe grillo le digo yo, que me recuerda como un coscacho en la cabeza que no tengo trabajo y que, mientras todos salen al mundo a pelear por su vida yo me quedo acá como las boludas pensando que algún día terminaré de escribir uno de los tantos libros o ideas que tengo en mi cabeza y que –obviamente- todavía no logro sacar a flote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto de tener que buscar un trabajo es una cagada sobre todo para los que como yo, en realidad quisieran vivir de escribir o de pintar o de hacer música pero que todavía no son (somos perdón) nada. Y el tema es que uno se tiene que poner plazos para las cosas o creer ciegamente en uno mismo que es la sensación más poderosa del mundo, pero en los momentos de flaqueza o cuando en realidad uno empieza a escuchar los comentarios de los otros que te dicen que está todo bien siempre y cuando lo hagas productivo, o el tema está en seguir haciéndolo pero en tus ratos libres y buscarte un trabajo como la gente normal, o en realidad hay mujeres que les gusta ser amas de casa, quizás a ti te gusta eso… las nauseas invaden mi estómago porque me siento en el espacio del medio, todavía no soy lo que realmente quiero ser e igual nomás hay que pagar las cuentas y yo dándome la vida del oso mientras el resto se saca la mugre y la mirada de los otros condenándome por lo patuda que soy y a mi que lo menos que me gusta es ser una patuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sartre decía que el infierno son los otros, ese espejo que retorna una visión deformada de uno mismo, una imagen que uno no ve, un cuento distinto al que uno se cuenta, cuando se cree algo que uno todavía no es. Pero que está a punto de salir, pienso yo. Pero como no sale, me vienen las nauseas y los achaques de los lunes. Como hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes, en las épocas en que trabajaba correctamente en una oficina y ganaba un sueldo a fin de mes, la mirada de los otros también era una distorsión morbosa. Mientras yo me sofocaba en la oficina pensando que mi vida era una mierda, que el trajecito sastre parecía de secretaria o de ejecutiva al pedo, que era tan cagona que ni siquiera tenía las bolas suficientes para mandar todo y a todos a la mierda, los otros encontraban que yo era una suertuda. En serio. Una mina con suerte. Una mina que sabe pelear y que por eso –porque sabía pelear- me iba bien en la vida y tenía un buen laburo. Una vez un tipo incluso me dijo que me quería contratar porque yo era una mina con suerte. Y que la suerte es la mejor de las aliadas en la vida. Y yo habría la ventana de mi oficina de par en par porque todo me sofocaba. Eso fue como hace dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los lunes también me daban nauseas en esa época. Pero las nauseas eran por otra cosa. Empezaba mi dura semana en la que tenía que trabajar como autómata y esperar al viernes para terminar con la angustia de mi existencia banal y sin sentido. Yo! Que siempre supe lo que quería de la vida! Sartre, sí él otra vez, tenía horror de los oficinistas, pero claro Sartre era Sartre y yo soy yo nomás. Fué hasta que no pude más y mandé todo a la mierda de la noche a la mañana, literalmente. Y aquí estoy. Con la misma sensación de los lunes a la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como tengo pedacitos de todo tipo de cosas, y un montón de ideas semi plasmadas en papel, se me ocurrió subirlas a un blog. Mentira. A mi no se me ocurrió nada. Se le ocurrió a mi cuñada. Hace meses. Y cada vez que me ve, me pregunta. Y tu blog? Aquí está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7344147641562258159-9056495968037096881?l=losmilyundias.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://losmilyundias.blogspot.com/feeds/9056495968037096881/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7344147641562258159&amp;postID=9056495968037096881' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/9056495968037096881'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7344147641562258159/posts/default/9056495968037096881'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://losmilyundias.blogspot.com/2008/10/lunes-horribles.html' title='LUNES HORRIBLES'/><author><name>Coral Calderon Magaña</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17427447126615655884</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/_HueyGJ7bM8E/SR12JDPjWPI/AAAAAAAAAAM/CizSyMvSt9s/S220/dsc03712.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
